Wednesday, May 14, 2008

Acceso a medicamentos baratos
En el año 2001 la Organización Mundial del Comercio aprobó de forma unánime la Declaración de Doha, donde se establecía que las normas de propiedad intelectual no debían impedir a los países más pobres “proteger su salud pública y, en concreto, promover el acceso a medicamentos para todos”. Este acuerdo otorgaba explícitamente a los países en desarrollo el derecho a producir, exportar e importar equivalentes más baratos de medicamentos caros patentados en beneficio de la salud pública.
Sin embargo, en vez de apoyar a los países en desarrollo para favorecer el acceso a medicamentos para todos, los gobiernos de los países ricos están incumpliendo sus promesas. Estados Unidos, influido por la industria farmacéutica, está presionando a los países pobres, mediante los Tratados de Libre Comercio que violan el espíritu de la Declaración de Doha, a que acepten normas más estrictas de protección de propiedad intelectual. Por su parte la Unión Europea está cerrando los ojos frente a las actuaciones de Estados Unidos, que sin embargo están teniendo unos efectos devastadores en el acceso de millones de personas pobres a medicamentos básicos.
Por ello, las empresas farmacéuticas deben parar en el abuso del sistema y los gobiernos de los países ricos deben cumplir con su promesa de anteponer la vida de las personas a los beneficios económicos!
*Artículo publicado por COMERCIO CON JUSTICIA

Friday, May 02, 2008

Atención Farmacéutica en la farmacia comunitaria

En Honduras, en los últimos años ha sido más frecuente la participación del farmacéutico dentro del equipo de salud. Esta participación es más notoria en la farmacia comunitaria.
La dispensación responsable y la consulta farmacéutica están dentro de lo que se conoce como Atención Farmacéutica; que incluye la prevención de la enfermedad, la educación sanitaria y la cooperación con el resto del equipo de salud para conseguir los resultados que mejoren la calidad de vida del paciente.

Lamentablemente, la situación económica obliga a muchos pacientes a obviar la consulta médica, dirigiéndose directamente a la farmacia comunitaria para aliviar el mal que le aqueja; convirtiéndose el farmacéutico, en la persona que reconoce las necesidades del paciente y quien le ayuda a resolver su problema; y es en este momento donde debería implementarse el seguimiento fármaco terapéutico, pues el farmacéutico se ha responsabilizado por el paciente.
En Europa y algunos países de América del Sur, se llenan hojas con los datos del paciente para monitorear su respuesta y detectar, prevenir y resolver los problemas relacionados con los medicamentos (PRM) dispensados.
Esta práctica nosotros la hemos conocido en los hospitales estatales (para quienes lo recuerdan en la clase de hospitalaria), pero cada vez es más frecuente el seguimiento en pacientes ambulatorios, especialmente aquellos que visitan con regularidad la misma farmacia.
Para todos es sabido que la satisfacción del paciente es un indicador de la calidad del servicio sanitario; el cual para nuestros propósitos, comienza desde la entrada del paciente a la farmacia hasta el cumplimiento de la necesidad del paciente.
Mejorando nuestra actitud hacia el paciente-cliente, se cambiará la percepción que éste tenga sobre el farmacéutico, como miembro importante del equipo de salud y no como un mero vendedor de medicinas.